
Aunque parezca mentira hay una temperatura cálida y constante incluso en Suecia. Se encuentra a 130 metros de profundidad y nos va a ayudar a mantener la casa calentita sin apenas gastar electricidad. Un taladro gigante se ha pasado dos días perforando roca para por fin llegar a la profundidad precisa. Ahora sólo queda que el fontanero venga y conecte las tuberías que extraen el calorcito preciado al sistema central de calefacción. Teniendo en cuenta el coste de la instalación, es una pena no haber encontrado petróleo por el camino, pero esperemos que nos salga rentable a largo plazo. En cualquier caso estaremos calentando la casa de manera ecológica.



