

Después de una semana de caos, empezamos a acostumbrarnos a la nueva vida con Óliver. Ya tenemos algunas rutinas y poco a poco vemos que Óliver se siente más seguro y cómodo en su nueva casa. Hemos aparcado, de momento, todos los proyectos de bricolage y reformas para dedicarnos a él casi por completo.
Parece que se está alimentando bien, ya que no sólo ha recuperado su peso sino que lo ha aumentado a 3738 gr !
Ayer dimos su primer paseo por el barrio, luego se quedó dormido con el abriguito y todo.