
Un domingo nublado y frío es en realidad para pasarlo en el sofá bajo una manta. Pero hoy nos atrevimos a salir y fuimos al lago que ahora está completamente congelado. Allí nos encontramos con mas valientes que patinaban y tomaban chocolate caliente. Nosotros preferimos tomarlo en casa donde nos esperaban unos “semlor” caseros (dulce típico de esta época) que David había hecho por la mañana. Justo lo que necesitábamos para recuperar las calorías perdidas con el frío. Para la próxima hay que tener patines!
