domingo, 27 de noviembre de 2011

Amaya y el robot

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta cómo Amaya derriba al robot y no hace ningún caso a sus peticiones: está claro que no lo entiende, pero es de estudio cómo no siente ningún miedo a ese parlante inglés. ¡Bien por Amaya! ¡Abajo Terminator! :)

Por otra parte, está preciosa: vivo retrato de Óliver con vestido.

La Tata

Anónimo dijo...

Ajena al peligro de la revelión de los robots, me recuerda la escena del lago con la niña y Frankiestain. La naturalidad con la que derriba al robot,la cara de sorpresa, de inocencia incluso de desprecio, son contúndentes, como diciendo, lo ves no siento, ni delirio, ni miedo, ni nada de nada. ¿Quieres jugar conmigo? Si no quieres te derribo. Chao....
Anonimo. El Abuelo Guardián. Besos