viernes, 27 de mayo de 2011

Óliver echa una mano

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Monica,

Me llamo Mari, soy de Tarragona, y me voy a mudar aÄlmhult con mi marido y mi hija de seis años. No hablo sueco, y poco inglés. Te agradeceré cualquier sugerencia que puedas hacerme.

Muchas gracias y un beso.

Mari.

siriusblau@gmail.com

Anónimo dijo...

Los milagros existen.
Que difífil es echar una mano a un continuo pataleo. No te muevas, no te muevas. Difícil,muy difífil, pues Amaya quiere ser libre, quiere jugar con Óliver,de ahí ese interminable y desesperante pataleo. Por fin Óliver consigue su cometido. La sonrrisa de Amaya como diciendo que bien, que ajustadito y apañadito está mi pañal,Amaya parece decir, la felicidad, no sólo huele a sabanas limpias, también huele a pañales ajustados por mi hermanito, sólo hay que ver la sonrrisa y la mirada agradecida de Amaya. Miro de reojo a la a la abuela Chani y la veo reencarnada en una hemanita más. El milagro a veces se produce.Ósculos.
El Abuelo Guardián.

Anónimo dijo...

Fantastico! Que gracia! Ya casi son autosuficientes...
/tio Diego

uliseos dijo...

ja, ja
la mirada final de ambos es un tesoro!
un abrazo, jp

Anónimo dijo...

Mi frase favorita es: "Me voy yo de aquí". Me recuerda mucho al Abuelo Guardián y a mí misma... ¡Vivan esas miradas entre hermanos! También, claro, pienso en mí y en ti, Mónica, creciendo a esas edades. Besos y gracias por el vídeo que tan feliz nos hace!

Tata María