
Al ver que esta mañana el termómetro exterior indicaba 6 grados bajo cero, definitivamente nos hemos convencido de que el interminable y costoso proyecto de nuestro invernadero (o terraza acristalada) finalmente ha valido la pena. Es suficiente con que el sol se asome un ratito para que nuestro nuevo espacio exterior (semi-interiorizado) se caliente, ofreciéndonos una pequeña (pero necesitada) tregua frente al frío que engaña al otro lado. A pesar de que todavía nos queden algunos detalles por arreglar y mejorar, ya lo estamos disfrutando a lo grande. Por fin.
2 comentarios:
que chulooo! esta quedando genial :)
Se nota q se disfrutan os rayos de sol ahi dentro!
un beso grande
Que ganas dan de tomar un cafesito ahi! jeje...
Que bonito :)
Publicar un comentario