viernes, 18 de diciembre de 2009

Soneto navideño para Óliver

Soy un copo de nieve que ha caído
en el cristal feliz de tu ventana.
Soy una Navidad, tierna y lejana
que añora la ilusión de un tiempo ido.

Soy una estrella errante que ha venido
repleta de proyectos y de ganas.
Soy tomte y soy rey mago con las canas
de los años que prueban que he vivido.

Hoy quisiera fundirme con tu infancia
como viejo rey mago destronado
y, convertido en tomte, ya a tu lado,

salvando con un salto la distancia,
dejarte, rebosante de abundancia,
mi cariño, de nuevo renovado.


Y, por supuesto, también una felicitación que crezca, pegada a ti, como hiedra siempre húmeda y enriquecedora.

/José-Pedro
El abuelo que suple tu ausencia (¡qué remedio!) con una buena dosis de imaginación.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Santa Lucía



La actuación de Santa Lucía en la guardería ha sido todo un éxito. Óliver dejó el canto para los niños mayores pero contribuyó con saltitos y risas estrepitosas junto a su compañero Timothy. Ayer también fuimos a ver Santa Lucía en una iglesia cercena pero se consumió la paciencia de Óliver con un sermón introductorio de casi una hora!. Lucía entró y nosotros salimos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

rom pom pom pom...


Al ritmo del escándalo de los niños hemos hecho los "panes de Lucía", típicos de estas fechas que se celebra Santa Lucía. Que mejor sitio para este acontecimiento que la casa de nuestra amiga Lucía (o "Shía", como dice Óliver).

Un lienzo que no se acaba...


Esta mañana estrenamos la pared-lienzo que hace poco pintamos con pintura efecto pizarra y ha sido todo un éxito. Ahora Óliver no quiere salir de su cuarto.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Hala! más trastos viejos pa’ casa.



Esta vez es el turno de una puerta doble que encontramos hace tiempo en el desván bajo una gruesa capa de polvo. Suponemos que en algún momento estuvo puesta en la casa y decidimos aprovechar la necesidad de una puerta para la habitación de invitados. Ni el hueco de la pared, ni las puertas cuadraban demasiado bien, y es que con las casas antiguas uno no debe contar con ángulos rectos. Las pobres puertas estaban además bastante deterioradas, pero con un poco de paciencia todo se arregla. Un picaporte oxidado de otra puerta de la época que también encontramos en el desván (sí, tenemos una buena colección de puertas viejas), mucho papel de lija, algo de masilla, clavos y pintura hemos conseguido una puerta única para ese cuarto. Y ya que estábamos puestos, porqué no pintar el suelo también? No paramos…

Por fin llegan las fotos de la guardería


Llegaron las fotos de principios de curso. Si llegan a tardar un poco más, se nos juntan con las del instituto...