
Después del una larga jornada de nuevas impresiones, la celebración del primer cumpleaños fue demasiado para el pequeñín. Empezó contento y feliz abriendo regalos pero pronto se cansó y por poco no llega a saborear la tarta especial, apta para bebés, que le habíamos preparado. Comió dos cucharadas y luego tuvimos que acostarle. Pero hoy se despertó como nuevo y se ha podido zampar los restos, esta vez con la energía de quien tiene más de un año (aunque sólo por un día...)







