
La actuación de Santa Lucía en la guardería ha sido todo un éxito. Óliver dejó el canto para los niños mayores pero contribuyó con saltitos y risas estrepitosas junto a su compañero Timothy. Ayer también fuimos a ver Santa Lucía en una iglesia cercena pero se consumió la paciencia de Óliver con un sermón introductorio de casi una hora!. Lucía entró y nosotros salimos.
1 comentario:
Pequeños copos que semejan bombillas de luz.
Siento deciros que no me imagino a Óliver quietecito y cantando en armonía con el resto de sus compañeros...
Un beso.
Publicar un comentario