jueves, 2 de julio de 2009

EN TU DECIMOQUINTO “CUMPLEMESES”

A Óliver


Ya se han quedado rotos mis sonetos

apresados en sus rimas estancas,

bellas rimas, algodones

en estuche mullido de bebé.

Porque tú has roto ya los límites impuestos

al abuelo poeta.

No hay más rimas, ni estrofas, ni sonetos,

no hay versos cuidadosamente encorsetados

por las reglas románticas de otros tiempos.

Tú has roto moldes que yo pensaba fijos.

Tú, Óliver, ensanchas ahora tus espacios,

destrozas las fronteras entre niño y bebé,

gritas tu libertad en palabras que saltan las paredes

y acorralan el aire del jardín.

Y cuando chapoteas,

cuando rompes el agua en mil pedazos

que se escapan, esquivos, de tus dedos,

cuando tiras las torres de juguetes

imaginando un poder

que sólo tiene en tus manos la inocencia,

¿ves?

te escapas ya del límite acotado de los versos formales,

te liberas un poco de ti mismo

moviéndote deprisa,

ansiando alcanzar

tus huellas cada vez más decididas,

tu voluntad que persigue

un mundo que imaginas ser ya tuyo.

Tal vez ya lo has soñado

como sueña la vida este milagro que explota

con olor de primavera

y ya huele a esplendor sobre la hierba,

a madurez saliendo a borbotones

de una fuente que siempre será tuya,

Óliver querido,

Óliver.


//José Pedro

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