
No, no estamos como una regadera. Oliver está en manga corta porque, aunque parezca mentira, hemos sido premiados con unos días de casi verano (sueco). Todo el barrio ha despertado de su estado de hibernación para no perder ni un segundo del buen tiempo. Los rastrillos, mangueras y las barbacoas de todo Älmhult han salido de los trasteros y garajes para volver a sentirse útiles y partícipes de otra primavera más, aunque seguramente nosotros fuimos los únicos en hacer una deliciosa paella en el jardín. Más días como estos, por favor...
4 comentarios:
Este niño un día se va a morir de risa... No me ha quedado otro remedio que rememorar el video de la risa contagiosa, y me he quedado más tranquila viendo que se sigue contagiando.
Por cierto papás, ¿os habéis dado cuenta de cuánto ha crecido en tan poco tiempo? ¡Disfrutad!
Y por último, no es por dudar de las dotes culinarias de David con la paella, en absoluto, pero de lo que dudo es de que en el lejano Älmhult se encuentren los verdaderos ingredientes para una buena paella valenciana... Mejor aquí, en casa.
Un autentico Linneo en plena naturaleza, como la "araña en su red".Disfruta,vive, observa, aprende,ríe,ríe, que tu rísa nos humedece los ojos.
Abuelo Cele.
Con lo difícil que es independizarse en España, y Óliver ya tiene su propia casita! Y si no, se mete en la regadera, que cabe y de pie. Un beso fuerte!
La tata.
Tu hijo es una monada!!!
Feliz cumple un poco atrasado.
Espero que verlos un día...
Cómo están las vacaciones???
Mil besitos
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