

La reforma de la cocina casi nos supera, pero con un poco de suerte, paciencia y persistencia, proximamente podremos colgar fotos del resultado final. De momento, paso a enumerar algunos de los muchas aventurillas que hemos tenido durante el proceso.
1. Desmontar la antigua cocina supuso que tuvieramos que vivir durante un par de semanas con una "cocina-isla" bastante chapuza y con un "lavabo minimalista pinchado en un palo".
2. El ladrillo visto que David había conseguido sacar tras muchos días de trabajo, tuvo que ser tapado con un cemento adecuado, ya que según nos enteramos después, no era conveniente que la chimenea estuviera solo recubierta por ladrillo sino que el cemento servía para cerrar posibles escapes.
3. Para cortar la nueva encimera, que es de roble macizo, nos hemos cargado casi dos sierras eléctricas (la nuestra y por poco la del vecino), con lo que hemos tenido que cortar gran parte de la encimera a mano!
4. El lavavajillas dejó de funcionar misteriosamente al volverlo a instalar junto con el nuevo lavabo. Pasamos 4 días tumbados en el suelo cambiando y revisando tuberías, latiguillos y desagües, y finalmente conseguimos que volviera a funcionar casi igual de misteriosamente.
5. Problemas típicos de casas antiguas como paredes torcidas, suelos desnivelados, ningún ángulo de 90 grados, etc...
Bueno, todo esto a menos de un mes de la fecha prevista para el nacimiento del bebé: 21 de marzo!! Así no tengo tiempo de pensar en el parto y no me pongo tan nerviosa...