viernes, 26 de septiembre de 2008

An apple a day keeps the doctor away

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué gusto ver a Óliver comiéndose una manzana con mucha más facilidad y ganas que yo! Ahora, Mónica, sí se verá cumplida la frase favorita (y en cierto modo, fantasmagórica) de papá, la que siempre nos repetía cuando éramos pequeñas: "Tomad mucha fruta". Qué pequeñín, qué guapo, qué increíble es nuestro sobrinito... La Tata está enamorada de él y de sus zapatillitas azules...

rita dijo...

come así todo???
Qué ganas tiene!!!
Qué guapo!!!

Besos