

Debido a un despiste inexplicable, hemos llegado al curso de natación para bebés una hora tarde cuando ya no había nadie. Por suerte, la monitora se apiadó de nosotros y habilitó el jacuzzi para los tres. El baño de burbujas en realidad se hace en la tercera clase, cuando ya están un poco más acostumbrados al agua, pero a Óliver le ha encantado y nosotros nos hemos relajado un rato.
1 comentario:
ESE YACUZZI NO SERÁ MUY PROFUNDO NO?... PORQUE EN CASO DE PERCANCE EL SOCORRISTA QUE ESTA TUMBADO DETRÁS DE DAVID NO PARECE QUE ESTÉ EN MUY BUENAS CONDICIONES DE SACAR DEL AGUA A NADIE... JA, JA.
BESOS
Publicar un comentario