Óliver acaba de descubrir que los brazos forman parte de su cuerpo, los mira detenidamente un rato e intenta llevarse la mano a la boca. Hasta ahora los movía involuntariamente e incluso le asustaban. Quizás pronto aprenderá a chuparse el dedo.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
Descubrir el mundo debe ser algo así como leer por primera vez un poema que te llega, el primer poema que te toca la fibra sensible, descubrir por primera vez que unas letras te pueden hacer llorar. Darse cuenta de que uno tiene manos debe ser una maravilla, pero tal vez es más maravilloso darse cuenta de que alguien descubre por primera vez que tiene manos. Un abrazo para los tres.
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Descubrir el mundo debe ser algo así como leer por primera vez un poema que te llega, el primer poema que te toca la fibra sensible, descubrir por primera vez que unas letras te pueden hacer llorar. Darse cuenta de que uno tiene manos debe ser una maravilla, pero tal vez es más maravilloso darse cuenta de que alguien descubre por primera vez que tiene manos. Un abrazo para los tres.
p.d.Por cierto, ¿cómo se llaman los de Älmhult?
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