sábado, 19 de abril de 2008

Sonrisa in crescendo, en dos actos


No siempre es fácil pero cuando las circunstancias acompañan y con un poco de paciencia es posible contagiarle una sonrisa a Óliver. Hemos logrado documentar a la abuela paterna y el abuelo materno superando la tarea.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si bien la médica le dijo a Mónica, en broma, que el pequeño sabía muy bien lo que quería, y que tenía mucha personalidad, mi abuela me transmitió este hecho de otro modo: "Al parecer, le ha dicho la médica a tu hermana que es muy listo, que va a ser muy inteligente". Y yo creo que lo será... Tendrá todo eso y buen humor, a juzgar por sus sonrisitas cómplices para las abuelas.
Besos para todos!

Anónimo dijo...

No se si Óliver será muy inteligente o no, pero lo que está claro es que es simpatico y guapo hasta decir basta!
Por cierto, gracias por complacer las peticiones de poner las fotos del nieto con los abuelos, son preciosas y se les ve muy felices.
Muchos besos.